La ciudad que conquistó el mundo
Sobre un cerro granítico en la llanura extremeña, Trujillo lleva siglos mirando al horizonte con la misma piedra dorada con la que se construyeron sus palacios, sus iglesias y sus murallas. La ciudad es Conjunto Histórico-Artístico, y su casco histórico medieval está considerado uno de los más completos y mejor conservados de toda España. Pero lo que la hace única es su historia: aquí nació Francisco Pizarro, conquistador del Imperio inca y fundador de Lima, y aquí volvieron muchos de los hombres que se hicieron ricos cruzando el Atlántico en el siglo XVI. Los palacios renacentistas que levantaron —el Palacio de la Conquista, el de Juan Pizarro de Orellana, el de Hernando Pizarro— son el testimonio más visible de ese vínculo extraordinario entre un pueblo de Extremadura y el Nuevo Mundo.
La Plaza Mayor de Trujillo es el corazón de la ciudad y uno de los espacios públicos más impresionantes de España. Porticada en tres de sus lados, presidida por la estatua ecuestre de bronce de Francisco Pizarro —obra del escultor estadounidense Charles Cary Rumsey, fundida en 1927 (de forma póstuma) gracias a la iniciativa de su viuda Mary Harriman— y enmarcada por la iglesia de San Martín con sus cigüeñas, la plaza tiene la escala y el carácter de un decorado de película. No exagera.
Sobre la plaza y el casco medieval se alza el Castillo de Trujillo, de origen árabe (siglos IX-X), reconstruido en el siglo XV. Desde sus murallas se obtiene una de las vistas más impresionantes de toda la meseta extremeña: en días claros, la llanura llega hasta el horizonte en todas direcciones.
Fotos
Qué ver en Trujillo
La visita a Trujillo se organiza naturalmente en dos zonas: la Plaza Mayor y el barrio bajo (con los soportales, los palacios, las tiendas y los restaurantes) y el barrio alto, que asciende por el cerro hasta el castillo.
En la Plaza Mayor vale la pena detenerse a observar los detalles: la estatua ecuestre de Pizarro, la escalinata de la iglesia de San Martín, el Palacio de la Conquista con los bustos de Pizarro y Hernando Pizarro sobre los balcones, el Palacio de Juan Pizarro de Orellana (hoy colegio de religiosas, con una portada plateresca excepcional) y el Ayuntamiento de los siglos XVI-XVII.
Subiendo al barrio alto, la Iglesia de Santa María la Mayor merece una visita: es la más antigua de Trujillo, con una torre románica del siglo XII desde la que se obtiene una vista espectacular. Más arriba, el Castillo árabe con sus murallas y torreones medievales es el punto más alto de la ciudad. La entrada tiene un coste pequeño y vale más que la pena, especialmente al atardecer.
Antes de ir
💡 Consejos
Preguntas frecuentes
¿Qué ver en Trujillo en un día?
En un día se puede ver lo esencial: la Plaza Mayor (estatua de Pizarro, iglesia de San Martín, Palacio de la Conquista), el barrio alto (Santa María la Mayor, calles medievales), el Castillo árabe y la muralla. Sube al castillo al atardecer para el mejor panorama.
¿Cuánto cuesta entrar al castillo de Trujillo?
La entrada al Castillo de Trujillo ronda los 1,40–2 euros (precio sujeto a cambios; consulta en taquilla). La Plaza Mayor y el casco histórico se recorren libremente sin coste.
¿Cómo llegar a Trujillo desde Madrid o Cáceres?
En coche: desde Madrid unos 240 km por la A-5, aprox. 2,5 h. Desde Cáceres ciudad solo 45 km por la EX-A1, unos 30 min. En autobús: ALSA opera líneas desde Madrid. No hay estación de tren en Trujillo.
¿Cuándo es mejor visitar Trujillo?
Primavera (marzo–mayo) y otoño (septiembre–noviembre): temperatura agradable y luz espectacular. En mayo se celebra la Feria Nacional del Queso en la Plaza Mayor. El verano es muy caluroso (40 °C o más); si vas, sal muy temprano.
¿Hay parking en Trujillo?
Sí. Parking gratuito en las zonas exteriores al casco histórico (junto al Parador y en la zona de la EX-208). El centro tiene calles muy estrechas; lo más práctico es aparcar en la periferia y entrar a pie. Hay también un aparcamiento de pago junto a la Plaza Mayor.