📝 Descripción
El casco histórico de Altea es el más pintoresco y fotogénico de toda la Costa Blanca. Sus calles empedradas, las fachadas encaladas de blanco brillante, las macetas con flores de colores y la iglesia de cúpulas azules de la Natividad —visible desde el mar y convertida en símbolo del municipio— crean un ambiente que mezcla lo andaluz con lo mediterráneo de forma única.
Desde el promontorio del casco histórico se disfrutan vistas panorámicas al Mediterráneo y a la silueta de Benidorm en el horizonte. El pueblo tiene además una activa comunidad artística con galerías y talleres de cerámica, pintura y fotografía abiertos al público. Una visita que combina naturaleza, cultura, gastronomía y fotografía en menos de un día.
📷 Fotos
🎒 Antes de ir — qué llevar
📅 Mejor momento para ir
Altea es disfrutable todo el año. En verano conviene visitar por la tarde para evitar el calor y la mayor afluencia de turistas en las horas centrales del día. En invierno, los fines de semana el Mercadillo Artesanal anima las calles con puestos de artesanía, textiles y gastronomía local. La primavera es especialmente fotogénica, con las macetas de flores en su mejor momento.